A la hora de clasificar nuestras monedas podemos simplemente "almacenarlas" o recabar información y catalogarlas antes. Yo personalmente prefiero lo segundo, ya que me permite disfrutar más de las monedas y aprender sobre los diferentes países.
Cuando observamos las monedas con detenimiento podemos encontrar detalles del grabado, marcas de ceca, y pequeños apuntes que nos harán ver cuán importante es una moneda en un momento determinado. Así, podemos separar todas estas características e ir completando nuestro archivo de monedas. Para ello yo estoy usando lo siguiente:
-Sistema de catalogación.
-Archivo.
-Catálogo.
Podemos sacar multitud de características de las monedas y clasificarlas por la que más nos guste. País, diámetro, ceca, peso, grosor, materiales empleados, grabadores o artistas, etc. Pero tenemos que seguir un sistema para no volvernos locos y sacarle el máximo partido a cada moneda.
Yo utilizo el Excel para tener la mayoría de los datos ordenados en lo que llamaríamos un "archivo". Hay páginas web que te permiten ir "tachando" de la lista las monedas que vas consiguiendo y te muestran la mayoría de datos con un vistazo, aunque a mí personalmente no me atrae mucho este sistema ya que se pierde la gracia de la investigación; ya te lo dan todo hecho vamos. Así que mi "sistema" es:
- Separo las monedas por continente, y tras ello, completo los campos: País, valor facial, símbolo, unidad, año, diámetro, grosor, peso, material, tipo de canto, descripción del anverso, descripción del reverso, ceca, estado de la moneda, número del catálogo Krause, cuándo ha sido añadida a la colección, el precio que he pagado por ella, y un espacio para distintas observaciones.
Y estos datos se ordenan según el siguiente orden: Continente-País-Valor facial-Año
El resto de datos son informativos, aunque podría usarlos para otro tipo de orden como por ejemplo: Año-Ceca-Tipo de canto, o lo que se nos ocurriese.
Son bastantes datos pero la verdad es que me gustaría saber todo lo posible de cada moneda. Hay mucha gente que las va apilando sin ton ni son y acaban con colecciones de miles de monedas sin haberse parado si quiera a mirarlas, no vamos a decir ya investigar sobre ellas. Creo que es más divertido, instructivo y positivo el tener menos monedas pero conocer sus detalles, historia y curiosidades, pero esto es a gusto de cada uno. No todo el mundo tiene la misma curiosidad por lo que le rodea, y para mucha gente no son cosas TAN importantes.
A su vez y en un procesador de textos normal, estoy creando mi propio "catálogo", que iré publicando cada par de meses, con menos datos que el archivo, pero con un acceso más fácil. Aquí podríamos poner un par de fotos de la moneda, algún dato del país al que pertenece, si queréis poner bandera, y usar una clasificación más... visual.
En cuanto a todo, un ejemplo de cómo hacer estas tablas y qué podríamos poner en ellas está el sistema de la wikipedia:
Un ejemplo más o una base para crear vuestro propio sistema según las necesidades que vayan surgiendo.
En los enlaces podéis encontrar más ejemplos de cómo cada uno organiza su colección, aunque todo dependerá de la cantidad de datos que queráis reunir sobre vuestras monedas.
Para empezar a coleccionar monedas no hace falta mucho
material, es más, lo poco que necesitaremos en un principio no es costoso ni
difícil de encontrar.
Como nos explica Jonathan López desde la web de Coleccionismo21 en este genial video son muy
pocas cosas las que necesitamos:
En mi caso, y empezando desde cero, pienso que dentro de todo
esto hay que priorizar dentro de nuestro presupuesto y no lanzarse a comprar
tapetes, guantes y lupas a lo loco.
Para mí, lo primero es saber dónde guardar las futuras
monedas que vamos a tener. Como decía en otra entrada, yo he elegido el formato
cartoncillos y archivador, por ser lo más barato y cómodo a la hora de
almacenar y recuperar la colección para disfrutarla.
Aquí, en Nueva Zelanda, hay varios (que no muchos)
proveedores, el que me ha parecido más serio y eficaz es Collectors Supplies,
aunque en el caso de España todo el mundo recomienda Luz de Faro, de confianza
y con precios muy asequibles.
- Cartones: Aquí sus dimensiones son 2x2 pulgadas, que son unos 50x50
milímetros aproximadamente, pero en España creo que las dimensiones varían
ligeramente. El diámetro de la ventanilla varía según la moneda, y ésta es de
mylar para que el metal no se estropee con el tiempo, no uséis PVC, aseguraros
bien de que vuestro proveedor no os da gato por liebre. He comprado más de las
pequeñas (19mm.) porque me gustaría empezar a juntar algunas pequeñas piezas
romanas y por lo que he visto no tienen grandes diámetros. Por si acaso y
porque hay muchos tipos de monedas, también tengo de diámetros mayores, hasta
38mm.
- Grapadora: Una grapadora normal y corriente nos vale para
“cerrar” los cartoncillos si no son autoadhesivos. Yo prefiero que no lleven
pegamentos o adhesivos adicionales por si soltasen algún gas en el futuro, pero
esto es a gusto de cada uno. Con poner una grapa a cada lado del cartón la
moneda quedará fija. Eso sí, y muy importante, no hay que poner las grapas muy
lejos de la moneda porque se movería, ni muy cerca porque el metal de la grapa
puede fastidiarnos la moneda, así que no arriesguéis con la distancia y usad el
sentido común.
- Hojas para los cartones: Tamaño DinA4 y con bolsillos para
los cartoncillos. En mi caso y por mi proveedor, son de la marca americana BCW.
Tienen 20 bolsillos y 3 perforaciones. Lo normal en España es que tengan 4 perforaciones.
Esta marca, según su web, tiene páginas de polipropileno y
otras de vinilo. Las que no deteriorarán nuestras monedas a largo plazo son las
primeras (Pro20T), que son las que distribuye Collectors Supplies.
- Archivador: Uno normal y corriente tamaño DinA4. El número
de anillas dependerá de nuestras hojas y el grosor dependerá de cuántas páginas
queramos meter, esta parte es completamente al gusto de cada uno.
- Medidor: Un pie de rey sería perfecto pero con una regla
normal o una cinta métrica podemos hacer las mediciones al principio. En un futuro
y con vistas a mejorar nuestro equipo compraremos uno para medir con exactitud
monedas más antiguas y posiblemente más irregulares. Insisto en que por el
momento no os compliquéis la vida. Yo uso esta cinta, que es lo que tengo (no,
no tengo un regla normal… XD).
- Lupa: Imprescindible para poder disfrutar plenamente de
cada moneda. Ignacio Henao en FiloNumis hace un análisis sobre los tipos que
podemos encontrar:
Yo he escogido una lupa plegable de 20x y 21mm de diámetro,
con luz blanca incorporada que funciona a las mil maravillas. Más de 20x puede
ser demasiado, veríamos excesivo detalle de algunas partes muy concretas y
tampoco necesitamos algo así de momento. 10x ó 20x van bien, no os obsesionéis
con que tenga 60 aumentos, porque solo veríais una minúscula parte de la moneda
muy muy muy aumentada, y es mejor tener una visión más de conjunto. Lo
siguiente que compraré probablemente sea una de 10x.
- Monedas: Las que tenemos todos por ahí. En mi caso unas
cuantas de Euro que me quedaron de España, dólares neocelandeses que uso ahora
y un montoncito de otros países que me dieron hace poco. Ahora a seleccionar y
a clasificar.
- Bloc de notas: puede ser un cuaderno y un bolígrafo,
aunque yo prefiero usar el ordenador, pudiendo usar bases de datos, hojas de
cálculo o cualquier otra herramienta para crear mi registro y catálogo. También
va a gusto de cada uno, aunque actualmente con los smartphones y portátiles
puedes tomar nota de cada paso que des en el momento sin necesidad de cargar
con el cuaderno. Puedes hacer fotos de tus monedas, anotar precios en el
momento, datos, etc. Es menos “romántico” pero más práctico. Como digo, al
gusto.
- Trapo para limpiar: para empezar no hace falta un trapo de
gran calidad, nos vale un trozo de una camiseta como dicen en el video y listo.
- Mondadientes: todo el mundo tiene en casa palillos de este
tipo, por si no queréis comprar un cepillo de dientes suave solo para esto. No
forcéis mucho cuando quitéis la suciedad incrustada, hacedlo con suavidad y
cuidado. No olvidemos que estamos tratando con nuestros pequeños tesoros y no
queremos que estén rayados o estropeados.
- Tapete: Nos vale cualquier tela acolchada, sería
aconsejable tener uno de terciopelo, pero no es algo que tengamos todos en
casa, así que de momento nos apañaremos con cualquier otra tela gruesa que
amortigüe los posibles golpes. Usad un par de camisetas, una manta o cosas así.
- Libros y catálogos: en Internet podemos encontrar
muchísima información acerca de las monedas que tenemos o las que queremos
coleccionar. También en cualquier biblioteca podemos encontrar muchos libros y
catálogos de numismática. Si vais a buscar valores es importante que miréis
bien la fecha de edición del libro, ya que si es antiguo el valor de la moneda
habrá cambiado. Podéis comprarlos o suscribiros a boletines en Internet, pero
si empiezas con poco presupuesto la biblioteca e Internet son buenos puntos de
partida.
En el futuro, por supuesto necesitaremos más herramientas,
como una báscula, para comprobar que nuestras monedas pesan lo que tienen que
pesar (y no nos están colando falsificaciones, por ejemplo); guantes de
algodón, para manipular las monedas sin riesgo de ensuciarlas (mientras nos
lavaremos MUY bien las manos antes de tocar las monedas); el pie de rey, para
medir con precisión; tapete de terciopelo; guías y libros especializados, como
catálogos de épocas o países concretos. Pero poco a poco, vamos a disfrutar de lo que tenemos ahora y las propias ganas de disfrutar más de nuestra colección nos dirán qué paso dar después.
No olvidemos que no solo queremos tener monedas, queremos
conservarlas, y es muy importante que el aficionado a la numismática conozca
los detalles de cómo tiene que almacenar su preciada colección.
Yo he optado, ya que estoy empezando y que no tengo mucho dinero,
por los cartoncillos con ventana de mylar (aseguraros bien de que lo que
compráis es de mylar y no PVC, que hay mucho vendedor de segunda por ahí) en un
archivador normal con hojas de polipropileno, que no de PVC o vinilo que
podrían llegar a emitir gases que acabarían entrando en el cartón igualmente.
Dentro de lo barato sale mínimamente más caro que las cosas de PVC, pero me
aseguro con ello de que las monedas van a estar bien conservadas.
Es importante que, dentro de vuestras posibilidades
económicas, no caigáis en la tentación de comprar productos muy baratos a
cambio de perder calidad. Unos euros de diferencia pueden comprometer toda
vuestra colección.
¡Y no pongáis las grapas demasiado cerca de la moneda! Que
se acabará estropeando.
¿Por dónde empiezo? ¿Qué es lo primero que tengo que hacer
para poder coleccionar monedas? ¿Es muy caro? ¿Es muy complicado? ¿Qué monedas
valen? ¿Qué tengo que comprar? Etc. Son algunas de las miles de preguntas que
la gente se puede hacer al pensar en coleccionar monedas.
Lo primero que hay que pensar es si queremos hacerlo como
inversión, para en un futuro sacar beneficio de ello, o como simple afición,
porque nos gusta la historia, el arte, los objetos pequeños, o lo que sea. Mi
caso es el segundo. No voy a gastar un dinero que no tengo en monedas y no creo
que sean la mejor inversión. Prefiero disfrutar aprendiendo de ellas y del
coleccionismo aunque sean de bajo coste que dejar de comer para comprar la
moneda que me falta. Y desde este enfoque se hará el blog.
Una vez que tenemos clara nuestra intención, ¿por donde
empezamos?
Mantener en buen estado las monedas, conocerlas, encontrar
las que nos gustan de verdad, no ser estafados, etc. Son muchas cosas que solo
podemos aprender con el tiempo, así que por facilidad y para ir ganando esa
experiencia empezaremos mirando en el bote de monedas de los viajes, o entre
las viejas monedas de los abuelos o en la cartera. Y con esas empezaremos
nuestra colección. Así de simple y de barato.
Puede que queramos coleccionar monedas de Fernando III o de
Cleopatra , pero no se puede correr antes de saber andar, y tratar de forma
incorrecta con monedas valiosas nos puede llevar a disgustos inesperados. Así
que antes de empezar a gastar en monedas de 20, 50 ó100 euros (por decir
números muy bajos), vamos a trastear con una sencilla colección de monedas
corrientes, a conocer a otros coleccionistas más experimentados, a ver dónde y
cómo se tratan estas obras históricas y a aprender a disfrutar con ellas; es el
consejo que más he visto en libros y webs.
Otra opción es, si tenemos claro lo que queremos
coleccionar, empezar con las de menos valor para aprender por el camino hasta
que, en un futuro, podamos hacer más desembolso por otras de más valor. Hay
infinidad de temáticas para nuestras colecciones, puede depender de que nos
guste una época histórica concreta, un país que nos interese especialmente, el
arte de la moneda… y aquí dejo algunas ideas que me han pasado por la cabeza
antes de empezar mi colección. Os animo a proponer más.
- Un tipo de moneda concreto (Euro, Peseta, Dólar, Corona
sueca, Libra,…)
- Animales.
- Algún animal concreto (pájaros, caballos,…)
- Barcos.
- Dioses.
- Una época concreta.
- Un rey/emperador/presidente concreto
- Gobernantes mujeres.
- Eventos deportivos.
- Una ceca especial.
- Monedas acuñadas a lo largo de la vida de uno mismo (Ej.:
desde 1985 en España)
- Un continente concreto
- Un país concreto.
Prácticamente cualquier cosa que nos atraiga la podemos
encontrar plasmada en una moneda, desde un interés histórico hasta arte
realista. Eventos de mil tipos y variedades para elegir y miles de países y
épocas para hacer una colección bien nutrida empezando con lo que tenemos en el
monedero.
Hay mucha información diseminada en Internet, en los
catálogos y en los libros, y no siempre es fácil para el que no sabe nada, o
parte de cero, distinguir entre lo fiable, lo dudoso, lo anticuado o lo inútil.
Con idea de poner la información que mejor puede ayudar a este tipo de
personas, entre las que me incluyo, nace este blog.
Aquí iré metiendo entradas de cómo se desarrolla mi andadura
por el mundo de la numismática y qué información me resulta más valiosa. Así,
además de tener recopilada esa información, cualquiera que en un momento dado
decida empezar una colección de monedas podrá tener fácil acceso a una guía
elemental, que parte de cero y va paso a paso.
También iré poniendo mi colección para tenerla catalogada y
que todos podáis ver su trayectoria, además de enlaces de utilidad a páginas y
blogs especializados, y otras entradas relacionadas con la numismática en Nueva
Zelanda, que es donde vivo actualmente, y donde no es sencillo encontrar
ciertas cosas, por si algún hispanohablante se encuentra en mi misma situación.